Ir al contenido principal

Entradas

Nam-myoho-renge-kyo

¿Saben lo qué hago para calamarme? Voy a la Iglesia, pero no a cualquier Iglesia, voy a la catedral. Me serena a un punto donde puedo volver a poner las cosas, en mi mente, en su lugar. Me tranquiliza a tal punto que puedo volver a pensar. Es como mi zen, o, la pastillita azul que te da el psiquiatra. ¡Ojo!, nunca tuve la necesidad de ir, por ahora, al psiquiatra; pero tengo tantas amigas mujeres que por estadística es razonable conocer a una que otra con ciertas patologías. Cuando llego a la catedral por lo general lo hago alborozada. Así que, en un medio donde me voy calamando y las ideas hacen demasiado alboroto al acomodarse: ahí es donde absurdamente pienso cada detalle que me la hacen comparar con una biblioteca. Las personas van a leer y a estudiar; yo a calamarme. La gente normal va a la catedral a rezar (claro, que siempre estan los turistas odiosos), a agradecer, o a profesar su devoción; yo a calmarme. Qué puedo decirles soy una mujer encanta...
Entradas recientes

Me presento...

Me acabo de dar cuenta que soy una maleducada. ¡Perdon! Si tengo que justificarme les digo que: viene más del lado de mi aire despistado, que de la educación" Bueno, voy a intentar corregir el descuido: "Hola, me presento, tengo un nombre diiii-viii-no: me llamo "Verónica" (y sí, esto va para muchos, Verónica se escribe con acento en la "ó". Nada. Para que sepan), como comenté anteriormente tengo treinta años (ya sé, ¡uf! Un monton) y escribo un blog. See, see, muy tópico. Y bueh, es lo que hay! Soy fotógrafa, me encantaría trabajar, no sé, tal vez, quizás, en National Geographic por ejemplo. Pero en vez de ello mi trabajo consiste en sacar fotos a parejitas recien casadas,  que mayormente desentonan, por lo general uno esta entusiasmado y el otro parece analizar las mil y un maneras de escapar; o a jovencitas en sus bellos quince años, las que siempre tienen cara de incomodidad con una sonrisa a medias a causa del maquillaje onda r...

...

El día amaneció con olor a primavera. ¿Si me entienden? Ese aroma, porque aun los rayos del sol no llegan a hacerte notar su presencia debido al frio matinal, te calienta el alma. No sé si a ustedes les pasa, pero a mí un día lindo me levanta el alma, me regresa la vida (sin tanto drama, obvio). Y cuando el sol, por fin le gana al vaho de frio, disipandolo, te acaricia como diciendo: "Tranquila, aquí estoy". Bueno, sí, talvez haya un poquito de drama. Pero ¡hey! Soy mujer, imposible que falte. ¿Donde estaría nuestro encanto, entonces? Cosas raras que observo cuando estos días se dignan en aparecer es; gente en bolas. ¡¿Es en serio?! El sol acaricia, sí. Pero el frio todavía corta. Pienso que a esa gente le apremia sacar la ropa del verano pasado. Innecesario. Señor ¡Por Dios! ¿Con qué necesidad nos muestra su barriga? Esta bien, esta bien; cada cual hace con su vida y su cuerpo lo que le plasca. Aún así pienso "No es el día" y ademas por un momento me siento fu...

Cosas que marcan!

Para ser honesta, no recuerdo qué edad tenía. Pero en ese momento de mi vida estaba siendo atravesada por un sin fín de emociones que no sabía explicar y tampoco sabía de donde o por qué venían o las tenía. Lo único que podía deducir, que ahora creo recordar que deduje, es que me ahogaba. Gracioso es que con lo feminista que era, aún en mi corta edad, justo fuera Tolkien, hombre. Un Amante de la literatura africana, que por sus agrias y vetustas costumbres, es de la mas machistas. Quien me salvara. No él en persona, sino su persona, o mas bien su escritura. _¿A qué teméis, señora? _ le pregunto Aragorn. _A una jaula. A vivir encerrada detrás de los barrotes, hasta que la costumbre y la vejez acepten el cautiverio, y la posibilidad y aun el deseo de llevar a cabo grandes hazañas se hayan perdido para siempre. La simpleza y la fortaleza de éste diálogo me salvo. Y no me avergüenza admitirlo, es el encanto de una mujer, demostrar sus debilidad porque de ella se hace mas fuerte. Y a...

El encanto de ser una mujer

Las mujeres estamos adheridas a un sin fin de eufemismos y prejuicios, pero los peores, los mas ingeniosos, nacen de la misma mujer. Así de encantadoras somos las mujeres. Al mismo tiempo ¿Quién nos puede culpar? Es decir a lo largo de la historia se fue naturalizando tal hecho, puesto que la mujer siempre fue sinonimo de debilidad. Atraves del tiempo se sometió a la mujer a eternos y humillantes padecimientos ¿Así que..qué tan extraño...es la indiferencia que está muestra hacia su propio genero?   La empatía es algo que deberíamos (Sí, digo deberiamos porque no puedo ser tan sinica de no incluirme) comenzar a practicar. Una niña de trece años es violada y/o asesinada, y lo primero que pensamos es: -seguro ella lo busco -, -y la forma como se viste lo provocó-. Una joven adulta es acosada en un transporte publico:  Si no se defiende; -seguro le gusta -, -es una descarada -, -¿por qué lo permite?- / Si se defiende: -tanto problema por una apolladita -,  -como les gust...

Hipérboles

Noviembre del dos mil diecisiete, tengo treinta años y escribo un Blogg. Ya sé, ya sé. Muy tópico. ¿Qué les puedo decir? Cuando cumplis treinta no te queda otra que ser un completo cliché. Y cuando me refiero a completo, es "completo" (con el buen uso de la palabra) Te volves naturalista a la fuerza, bueno al menos así lo vivo, y comenzas a reciclar. Todo lo reciclas. Amigos, ex-novios, lugares, y la ropa...¡Por Dios! La ropa. Para cuando tenes treinta la moda fue y vino cuantas veces quiso, por lo que terminaste usando a lo largo de tu vida la ropa de tu madre, de tu abuela, y por qué no, de tu bis abuela. Asique mi querida dama, si aún no tenes treinta disfruta de disfrazarte de tus familiares, porque cuando los cumplas vas a entender de lo que hablo. Y la ropa te va a parecer más vieja y apolillada que nunca. Pero para ser honestas no me afecta tener treinta. Dicen las señoras mas grandes, mucho más grandes que yo; que los treinta de ahora son los veinte de antes;...