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Cosas que marcan!

Para ser honesta, no recuerdo qué edad tenía. Pero en ese momento de mi vida estaba siendo atravesada por un sin fín de emociones que no sabía explicar y tampoco sabía de donde o por qué venían o las tenía.
Lo único que podía deducir, que ahora creo recordar que deduje, es que me ahogaba.
Gracioso es que con lo feminista que era, aún en mi corta edad, justo fuera Tolkien, hombre. Un Amante de la literatura africana, que por sus agrias y vetustas costumbres, es de la mas machistas. Quien me salvara. No él en persona, sino su persona, o mas bien su escritura.

_¿A qué teméis, señora? _ le pregunto Aragorn.
_A una jaula. A vivir encerrada detrás de los barrotes, hasta que la costumbre y la vejez acepten el cautiverio, y la posibilidad y aun el deseo de llevar a cabo grandes hazañas se hayan perdido para siempre.

La simpleza y la fortaleza de éste diálogo me salvo. Y no me avergüenza admitirlo, es el encanto de una mujer, demostrar sus debilidad porque de ella se hace mas fuerte. Y aceptar que un hombre la salvo. ¿Qué hombre puede aceptarlo? Yo no conozco a ninguno que haya dicho: esa mujer me salvo. Aún cuando muchos han sido salvados.

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