Noviembre del dos mil diecisiete, tengo treinta años y escribo un Blogg. Ya sé, ya sé. Muy tópico. ¿Qué les puedo decir? Cuando cumplis treinta no te queda otra que ser un completo cliché. Y cuando me refiero a completo, es "completo" (con el buen uso de la palabra) Te volves naturalista a la fuerza, bueno al menos así lo vivo, y comenzas a reciclar. Todo lo reciclas. Amigos, ex-novios, lugares, y la ropa...¡Por Dios! La ropa. Para cuando tenes treinta la moda fue y vino cuantas veces quiso, por lo que terminaste usando a lo largo de tu vida la ropa de tu madre, de tu abuela, y por qué no, de tu bis abuela. Asique mi querida dama, si aún no tenes treinta disfruta de disfrazarte de tus familiares, porque cuando los cumplas vas a entender de lo que hablo. Y la ropa te va a parecer más vieja y apolillada que nunca. Pero para ser honestas no me afecta tener treinta. Dicen las señoras mas grandes, mucho más grandes que yo; que los treinta de ahora son los veinte de antes;...